viernes, 13 de julio de 2007

El reino (kirchnerista) del revés


Argentina todo lo puede en materia política y una de las nuevas características de este gobierno es la de premiar a aquellos funcionarios que peor cumplen su función.
En este caso nos vamos a referir al Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Dr. Alberto Fernández.
Comencemos recordando a los lectores las atribuciones y las funciones que tiene el cargo para el cual ha sido designado el Dr. Fernández:
Se crea el cargo de Jefe de Gabinete de Ministros cuya principal responsabilidad es la coordinación de la administración general del país. Es nombrado y removido por el Presidente de la Nación. Debe, además, ejercer las funciones de enlace entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, dando cuenta al Congreso acerca de la marcha del gobierno y concurriendo una vez por mes, alternadamente, a cada una de las Cámaras. El Congreso está facultado para imponerle mociones de censura, pudiendo removerlo por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada una de las Cámaras reunidas separadamente
¿Usted cree que Fernández está llevando a cabo estas funciones de manera satisfactoria? ¿Usted cree que está llevando adelante estas funciones?
No, Alberto Fernández es solamente un operador político, entre otras cosas porque el presidente Kirchner no tiene gabinete, solamente tiene empleados aduladores con el título de ministros a los que les dice qué es lo que tienen que hacer.
Analicemos entonces a don Alberto en su función de operador político oficial.
Le pidieron que Rafael Bielsa ganara las elecciones legislativas del año 2005 y el ex canciller entró en tercer puesto detrás de Macri y Carrió.
Le pidieron que consiguiera la mayor cantidad de votos en contra de la destitución de Aníbal Ibarra. Resultado: Ibarra destituido.
Le pidieron que Macri no ganara las elecciones a Jefe de Gobierno porteño y entonces Alberto se peleó con Telerman por un tema de cartel y su candidato Filmus perdió por veinte puntos la primera vuelta y por veinte puntos el ballotage. Resultado: Macri Jefe de Gobierno.
Le pidieron que contratara una secretaria de Medio Ambiente que resolviera los problemas del Riachuelo, los conflictos con Uruguay y de paso el calentamiento global. Resultado: Argentina tiene una nueva María Julia.
Todo lo que le piden a Alberto termina mal, pero el gobierno no escarmienta. Fernández es el jefe de campaña de Cristina Fernández, él se reúne todos los miércoles en el edificio de Suther para delinear los pasos a seguir.
Como si esto fuera poco, después de la inexistente e irrespetuosa defensa a Romina Picolotti –dicho sea de paso ¿no hubiera sido noble por parte de todos los colegas del periodista Claudio Savoia levantarse de la conferencia y dejarlo hablando solo? ¿O todos ustedes también lo consideran un “pseudo periodista autodenominado de investigación”?- decíamos, después del papelón en la conferencia de prensa el Presidente lo nombra director de Papel Prensa, la mayor proveedora de papel del país, que desde la dictadura militar controlan el Estado y los diarios La Nación y Clarín.
Siempre odié la parábola del hijo pródigo, está bien perdonar, pero se supone que el premio mayor se lo deben llevar los que hacen las cosas bien. Pues bueno, en esta Argentina bíblica también se premia a los peores.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La actitud de los asistentes a la pretendida conferencia de prensa respecto de las despectivas palabras del ministro hacia el colega fue por demás vergonzosa. Ni hablar de lo que respecta a la inexistencia de desmentida. Me alegra ver que -al menos en este foro- alguien levanta la voz. Felicitaciones.